Ya vimos qué son las acciones, los CEDEARs, cómo armar una cartera. Pero cuando llega el momento de elegir una empresa puntual, ¿cómo evaluás si el precio que estás pagando es caro, barato o está acorde a la empresa? Ahí entra el análisis fundamental.
Qué es el análisis fundamental
Es el estudio de la situación económica y financiera real de una empresa, para determinar si su precio de mercado refleja bien lo que esa empresa realmente vale. A diferencia del análisis técnico —que estudia el comportamiento del precio en gráficos—, el fundamental mira hacia adentro de la empresa: cuánto factura, cuánto gana, cuánta deuda tiene, cómo crece.
Las métricas, en orden de aparición
P/E: cuántas veces la ganancia anual estás pagando por la acción. La más conocida, y la que nunca se analiza sola — se compara contra el sector y contra su propio historial. Su variante, el P/E Forward, usa una proyección de ganancias futuras en vez de las ya reportadas.
PEG: el P/E ajustado por cuánto crece la empresa. Un P/E de 30 con crecimiento del 30% anual (PEG ≈ 1) es una historia muy distinta a un P/E de 30 con crecimiento del 10% (PEG = 3). Es la pregunta "¿a cambio de qué estoy pagando este precio?".
ROE: qué tan eficiente es la empresa generando ganancias con el capital de sus accionistas. Ojo con la trampa: un ROE alto puede estar inflado por mucha deuda en vez de eficiencia real — por eso siempre se cruza con la relación deuda/patrimonio.
Beta: cuánto se mueve la acción en relación al mercado general. Beta 1.5 significa que amplifica los movimientos del mercado en ambas direcciones — conecta directo con tu perfil de inversor.
Free Cash Flow: el efectivo real que le queda a la empresa después de sus gastos e inversiones, distinto de la ganancia contable y mucho más difícil de maquillar.
Cómo se combinan en la práctica
Ninguna métrica da la foto completa por sí sola — la clave está en cruzarlas. Una empresa con P/E de 35 puede parecer cara a primera vista, pero si su PEG ronda 1, su ROE es sólido y su Free Cash Flow es positivo y creciente, ese precio puede estar bien justificado. Al revés: una empresa con P/E bajo puede parecer una oportunidad, pero si su PEG es alto, su ROE es débil y su Free Cash Flow es negativo, esa aparente ganga puede esconder problemas reales del negocio.
Dos datos más que completan el panorama, aunque no tengan ficha propia: el margen neto (qué porcentaje de las ventas se convierte en ganancia final) y el revenue growth (cuánto crecen los ingresos período a período).
La idea de siempre: estas herramientas no te dicen qué empresa comprar — te dan el marco para que hagas tu propio análisis, comparando siempre contra el sector y contra la historia de cada empresa.