Mirar un gráfico por primera vez puede sentirse como tratar de entender un electrocardiograma complejo. Todo sube y baja constantemente. Pero si afilás un poco el ojo, vas a notar que todo ese ruido tiene un orden interno muy lógico.
Leyendo los picos y valles
Para entender la estructura de mercado, tenemos que mirar lo que pasa a nivel micro. Acá entran en juego los máximos y mínimos. Un swing high es simplemente un máximo local: un punto donde el precio subió y luego giró hacia abajo.
Por el otro lado, tenés el swing low. Este es tu mínimo local: un punto donde el precio venía bajando y luego giró hacia arriba.
El ritmo de la tendencia
La gracia de estos picos y valles locales es que su sucesión es exactamente lo que te define la dirección general. Si empezás a notar que el gráfico te deja una serie de swing highs y swing lows que son cada vez más altos, estás viendo la confirmación visual de una tendencia alcista. En cambio, si esos picos y valles empiezan a darse a niveles cada vez más bajos, estás confirmando una tendencia bajista.
Por qué te importa
Dominar la lectura de la estructura te da una ventaja analítica enorme, porque dejas de operar en base a lo que sentís que va a hacer el mercado. Te permite saber objetivamente si la tendencia de tu inversión sigue vigente y fuerte, o si los máximos y mínimos te están avisando que es hora de salir.