Invirtiendo

Bono

Un préstamo hecho título — le prestás plata a un Estado o empresa, y a cambio te promete devolvértela con intereses en fechas pactadas.

Cuando comprás un bono no estás comprando "una parte" de algo, como con una acción: estás prestando plata. El emisor (un Estado nacional o provincial, o una empresa) se compromete a devolvértela en cuotas o al final, más un interés llamado cupón.

Las piezas de un bono

El precio se mueve

Aunque el bono promete pagos fijos, su precio de mercado flota todos los días: si suben las tasas o crece el miedo a un default, el precio baja (y su rendimiento para el que compra ahí, sube). Por eso un bono puede ser conservador si lo tenés a vencimiento y volátil si lo comprás para vender antes.

Por qué te importa

Porque los bonos son la mitad del menú inversor — la renta fija — y en Argentina, con su historia de defaults y reestructuraciones, entenderlos no es opcional: es saber exactamente a quién le estás prestando tus ahorros y contra qué promesa.

Seguí el hilo