El Banco Central puede crear pesos. Literalmente: emitirlos. Y cuando el Estado gasta más de lo que recauda, una tentación histórica argentina es cubrir esa diferencia con la "maquinita".
El problema
La cantidad de cosas que produce el país no cambia porque haya más billetes. Si duplicás los pesos en circulación pero seguís teniendo la misma cantidad de pan, autos y alquileres, tarde o temprano los precios se acomodan hacia arriba. Más pesos persiguiendo los mismos bienes = inflación.
Un matiz importante
Emitir no es malo en sí mismo: todas las economías emiten a medida que crecen, porque una economía más grande necesita más moneda circulando. El problema es emitir por encima de lo que la economía demanda, y de forma sostenida, para tapar déficits. Ahí la moneda se degrada.
Por qué te importa
Porque cuando escuchás "déficit fiscal financiado con emisión", tenés que escuchar "impuesto inflacionario": es un impuesto que nadie votó y que pagás vos, con el poder de compra de tus pesos. Entenderlo es el primer paso para defenderte.