Este es el concepto que explica por qué bajar la inflación en Argentina es tan difícil, incluso cuando se corrigen las causas de fondo.
Cómo funciona
Con una inflación alta instalada durante mucho tiempo, la suba de precios se mete en todo: los alquileres se pactan con actualización, las paritarias se negocian mirando la inflación pasada, los proveedores remarcan preventivamente, los presupuestos se hacen "con colchón".
¿Y por qué nadie corta la cadena? Porque hay incertidumbre y la inflación viene de hace años: nadie quiere perder plata. Si vos congelás tu precio y tu proveedor no, perdiste. Entonces todos se resguardan subiendo — y esa suba defensiva de cada uno se convierte en la inflación de todos. Es una profecía autocumplida a escala país.
Por qué te importa
Dos razones. Primero, porque explica por qué los planes antiinflacionarios tardan en verse en los precios: aunque se deje de emitir, la inercia sigue empujando un tiempo. Segundo, porque vos también sos parte del mecanismo: cada vez que ajustás precios, sueldos o alquileres "mirando para atrás", la inercia está operando a través tuyo.